Thursday, July 02, 2009
La utopía de un escritor marino
Leonardo da Jandra vivió cerca de 30 años en la selva y frente al mar en la costa oaxaqueña. ¿Su objetivo?. Vivir una utopía y…escribir libros.
“El ser humano tiene que luchar para vivir como quiere. ¿Y si fracasa? tiene que levantarse y seguir luchando por sus sueños”, opinó el escritor, quien junto a su pareja (la pintora Agar) vivió desde 1979 en la playa virgen de Cacaluta alejado de la civilización y con lo mínimo para sobrevivir.
Durante ese tiempo, Leonardo da Jandra escribió la trilogía Entrecruzamientos sobre el mar y la humanidad.
“No podía escribir del océano viviendo en la ciudad con un horario de trabajo y ésas cosas modernas. Tenia que dejar todo y enfrentarme al mar… que es mi vida”, agregó da Jandra, quien durante ese tiempo se dedico a la pesca y a sobrevivir en un medio inhóspito cargando su rifle todo el tiempo.
Las novelas de la trilogía son Huatulqueños, Samahua y La almadraba.
“Las escribí a mano y después las pase a una vieja maquina Olivetti. Fui muy obsesivo con el texto porque quiero que el lector lea una sinfonía de ideas y palabras bien hechas”.
¿De qué tratan tus novelas?
“Es literatura marina que narra la vida de diferentes personajes que se enfrentan al narcotráfico, la migración, el consumismo y la devastación ecológica entre otros temas”.
Mucha gente te ve como un escritor importante
“A mi me vale ser un buen escritor si soy un mal ser humano. Por eso me aleje de todo ése mundo de los premios y el dinero. Yo sólo me dedique a escribir y a vivir mi utopía”.
Sobre sus próximos libros, Leonardo da Jandra adelanta que van a ser dos verdaderas locuras.
“Una es una novela de ficción sobre el conflicto en Oaxaca y otro sobre filosofía cósmica”.
vgutierrez @eleconomista.com.mx
Adiós al mar
Sólo la ambición y la burocracia lograron sacar a Leonardo da Jandra y a su pareja de su “isla”.
En el 2004, el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) interpuso un juicio de desalojo contra el escritor que la dependencia finalmente gano hace unas semanas.
“Hicieron cosas raras en el juicio y no les importo nada… Teníamos un papel comunal que decía que era nuestra casa pero terminaron robándonos”, explicó da Jandra quien se convirtió en un defensor de la ecología y los derechos humanos.
El escritor lucho hasta lo último para que su casa en Cacaluta se convirtiera en una residencia para artistas pero no recibió apoyo de las autoridades culturales de México. Ahora, ése pequeño oasis frente al mar podría convertirse lamentablemente en un campo de golf.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment